Somos conscientes de los impactos negativos que han traído a los ciudadanos y su calidad de vida los casos de corrupción en los diferentes escenarios de la administración pública. Estamos en contra de la politiquería y el desgobierno, la corrupción frente a las relaciones de las entidades públicas y privadas, y el desgreño social y la malversación de los recursos del Estado.

 

Trabajamos por establecer y desarrollar los principios con probidad, para que la sociedad colombiana acceda a la participación directa en el cumplimiento de la función pública, en la veeduría y control social sobre la administración así como la promoción del bien común como base insustituible del bienestar social.